El impacto por venir

Como se sabe, a pesar de la tendencia creciente al acceso abierto, no es éste quien domine la escena de la investigación y las publicaciones científicas; así, su ascenso está acompañado de adhesiones a la vez que resistencias. Al ser un fenómeno relativamente novedoso, su desarrollo implica una transformación profunda en las maneras de concebir la publicación y circulación de los resultados de investigaciones. Por todo esto, aunque somos conscientes de una cantidad importante de logros que allanan el camino del acceso abierto para asentarse como el mejor modo de diseminar las producciones científicas con el máximo alcance y accesibilidad posibles, también es claro que hay mucho por hacer todavía.

Para mostrar cómo se ven estas cuestiones desde dentro de los grupos de trabajo encargados de hacer funcionar a los repositorios institucionales, compartimos un fragmento de esta nota publicada en Research Information:

“¿Conocen la expresión ‘construílos y van a venir’? Bueno, para los repositorios institucionales eso no es cierto”, dice Tom Cramer, jefe de estrategias tecnológicas y director asociado de los sistemas y servicios digitales bibliotecológicos de las Bibliotecas de la Universidad de Stanford de los Estados Unidos.

El repositorio institucional de Stanford fue orquestado en 2006 y la universidad lanzó su plataforma de usuario para el autoarchivo en 2013. Hoy, ésta sólo posee unos cientos de depositantes, a pesar de que Stanford tenga miles de académicos. “Empezó como un repositorio de preservación y todavía tiene un foco importante en la preservación”, dice Cramer. “No lo forzamos, aunque hicimos posible que se vea la resonancia que tiene entre los investigadores. Sin embargo la recepción de esto nos defraudó.”

El repositorio de Stanford (SDR) es un servicio que asiste a la administración a largo plazo de recursos académicos de información. El contenido académico depositado es preservado en un sistema robusto, confiable y seguro, y está disponible desde URLs persistentes (PURLs) con controles opcionales de acceso.

stanford_logoPara crear la interfaz de usuario del SDR, Cramer y sus compañeros trabajaron con colegas de la Universidad de Hull, del Reino Unido, y de la Universidad de Virginia, EEUU, a través del proyecto Hydra (una red extensa multiinstitucional que brinda a instituciones con la misma filosofía un mecanismo para combinar sus esfuerzos individuales para el desarrollo de repositorios y conseguir una solución colectiva). En 2009, el repositorio fue relanzado utilizando la plataforma de código abierto Fedora para proveer servicios de preservación “back office” tales como replicación de datos, auditorías, migraciones de formato y recuperaciones. El cuerpo de contenidos creciente depositado en el SDR incluye datos científicos de investigaciones, investigaciones de humanidades digitales, tesis de honor, imágenes, audio y video, software y juegos de computadora, proyectos de estudiantes, reportes técnicos y colecciones de archivo.

El equipo del SDR consulta internamente con bibliotecarios y archivistas, al igual que con investigadores y docentes de todo el campus de Stanford, los cuales proveen lineamientos técnicos en la creación, construcción y depósito digital de colecciones que van a permanecer utilizables a pesar de los cambios de tecnología.

“Aunque su recepción nos haya defraudado, los investigadores han sido aplicados en archivar tesis y datos suplementarios”, dice Cramer. “El uso crece orgánicamente, mientras los investigadores se dan cuenta de los beneficios de usar el repositorio. También le estamos por agregar más funciones y los patrocinadores están requiriendo el depósito de datos y resultados de investigación”.

Para leer el resto de la nota (en inglés) ingrese aquí.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.